¿Qué son las dificultades de aprendizaje?

 

Cuando los docentes o los padres detectamos que nuestros hijos tienen dificultades escolares, o bien cuando observamos diferencias respecto a otros compañeros de clase que nos parecen que van más allá del propio ritmo de desarrollo de cada niño, estamos ante una señal de alerta.

Y aunque es posible que estas dificultades se deban simplemente a eso, a tempos distintos entre unos y otros, también es posible que sean dificultades reales que, si no redirigimos o atendemos correctamente, pueden generar retrasos significativos o sentimientos de frustración o abandono que impedirán que la etapa se curse con normalidad. 

Estas dificultades pueden ser muy variadas y de distinta gravedad, pero todas ellas pueden ser objeto de intervención con el objetivo de eliminarlas, compensarlas o reducirlas, en función del caso.

Algunas de las dificultades más comunes son las siguientes:

  • Aspectos conductuales (mal comportamiento en clase, muchas discusiones con los compañeros, actitud desafiante ante los docentes…)
  • Aspectos específicos del aprendizaje escolar (dificultad para la lectura o la escritura, para el cálculo, etc).
  • Aspectos cognitivos (por ejemplo, dificultades para concentrarse o para memorizar).

¿Cómo lo hacemos en ADIR? 

La intervención que realizamos en estos casos se lleva a cabo por una de nuestras neuropsicólogas especialistas en aprendizaje, y consta de 3 fases:

     1. Evaluación integral (emocional, cognitiva y conductual) del niño o adolescente.

Se realiza una primera entrevista para recoger los datos más relevantes sobre el niño y su funcionamiento en el día a día, que es lo que nos permitirá diseñar un protocolo de evaluación específico. Esta evaluación dura entre 3-4 sesiones más (de 1h cada una), y finaliza con la sesión de entrega del informe y explicación de los resultados. El objetivo de esta última sesión es transmitir la información de la forma más clarificadora y resolver las posibles dudas, así como plantear la intervención más adecuada.

2. Intervención adaptada.

La intervención propuesta será en función de los resultados obtenidos así como de los objetivos planteados, y podrá ser cualquiera de las que ADIR ofrece: Reeducaciones individuales o grupales, técnicas de estudio, refuerzo escolar general, sala de estudio tutorizada o algunos de los talleres disponibles (de gestión emocional, de psicodrama y habilidades sociales, o de estimulación de la capacidad cognitiva).      + info AQUI

En cuanto a la familia, también ofrecemos nuestra “escuela de padres y madres”, que es un complemento perfecto para aquellos que necesitan o quieren más información o recursos para abordar la nueva, y ahora conocida, situación.

3. Contacto con la escuela.

En ADIR consideramos que el éxito de una intervención radica en que podamos coordinarnos con los principales entornos del niño, así que al inicio de cada proceso establecemos contacto con la escuela con permiso de la familia, con el objetivo de aunar esfuerzos y establecer un plan de acción conjunto y complementario.