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Psicología para adultos / Intervención individual para adultos

Psicología para adultos

Intervención individual para adultos

Un trabajo compartido que parte de tu experiencia y tus objetivos.

Más información gratuita
Sala de atención del centro ADIR

Comprender lo que está ocurriendo.

La intervención individual comienza con la comprensión de tu situación, tu historia y tu contexto. Acordamos objetivos y un plan de trabajo que tenga en cuenta tus recursos, las dificultades que encuentras y los cambios que buscas en la vida cotidiana.

Puedes llegar con una preocupación concreta o con la sensación de que algo no va bien sin saber cómo explicarlo. Hablar de lo que está pasando, de cómo afecta a tu vida y de lo que te gustaría que fuese diferente ayuda a situar el motivo de consulta.

Motivo de consulta
Objetivos acordados
Revisión de la evolución

Un plan a tu medida.

Los objetivos se acuerdan a partir de tu situación y de los cambios que tienen sentido para ti. No tienen por qué ser los mismos para todas las personas ni mantenerse idénticos durante todo el proceso.

La revisión de la evolución permite hablar de lo que está ayudando, de las dificultades que continúan y de si la propuesta encaja con tus necesidades. Puedes expresar dudas o preferencias sobre el trabajo y su organización.

01

Te escuchamos

Recogemos el motivo de consulta, la historia personal y la situación actual.

02

Comprendemos

La valoración permite conocer las necesidades y los recursos, teniendo en cuenta a la persona y su entorno.

03

Acordamos un plan

Definimos objetivos y una propuesta de trabajo individualizada. El proceso se revisa según la evolución.

Un acompañamiento conectado.

Las áreas explican lo que puede preocuparte; los servicios concretan cómo podemos trabajar contigo. La orientación inicial ayuda a conectar ambos.

Psicología para adultos

Psicología para adultos

Comprender tu momento. Encontrar una manera propia de avanzar.

Cambios vitales

Encontrar tu lugar en una nueva etapa.

Antes de dar el primer paso.

¿Puedo consultar aunque no sepa explicarlo bien?

No hace falta llegar con una explicación cerrada. Puedes empezar por una situación reciente, por lo que te preocupa o por algo que te está costando en tu día a día. El primer contacto permite orientar cómo empezar.

¿Cómo se decide qué vamos a trabajar?

La comprensión de tu situación y los objetivos acordados orientan el plan. Puedes explicar qué cambios buscas, qué recursos tienes y qué dificultades encuentras. El proceso se revisa según la evolución y las necesidades que se van concretando.

¿Qué puedo preguntar antes de empezar?

Puedes consultar quién te atenderá, cómo se organizan las visitas, las tarifas y la disponibilidad. También puedes plantear dudas sobre los objetivos, la revisión del proceso o la participación de alguna persona de apoyo.

Podemos empezar por lo que te preocupa.

No hace falta saber qué servicio elegir. Cuéntanos tu situación y te orientamos sobre cómo empezar.