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Áreas de intervención

Adaptación y emociones

Los cambios y las emociones no siempre son fáciles de entender. Podemos ayudarte a poner palabras a lo que sientes y a encontrar una forma de afrontarlo.

Más información gratuita

Un espacio para entender cómo te sientes.

Sentir tristeza, miedo, rabia o culpa forma parte de la experiencia humana. La intensidad de una emoción, por sí sola, no basta para definir un problema: también importan su duración, las circunstancias en las que aparece y cómo influye en las decisiones, las relaciones y las actividades habituales.

Esta área reúne situaciones distintas. Algunas están vinculadas a un cambio o una pérdida; otras tienen que ver con la forma de valorarse, con las expectativas o con las relaciones. Las páginas siguientes permiten explorar cada tema con más detalle.

No todas las personas viven igual una pérdida, una separación o una nueva etapa. Importa lo que significa para ti, qué ha cambiado en tu día a día y con qué apoyos cuentas.

Situaciones y emociones

Cambios vitales

Adaptarse a nuevas etapas, responsabilidades o circunstancias personales.

Duelo

La experiencia tras el fallecimiento de alguien cercano y las necesidades de apoyo.

Tristeza

Comprender el desánimo, su contexto y su repercusión en la vida diaria.

Miedo

Identificar lo que genera temor y cómo influye en las decisiones y la actividad.

Angustia

Explorar una sensación de malestar intenso o difícil de explicar.

Rabia

Reconocer el enfado, sus desencadenantes y la forma de expresarlo.

Vergüenza

Cuando sentirse expuesto o juzgado limita la participación y las relaciones.

Autoestima

La valoración de uno mismo, la autocrítica y las expectativas personales.

Celos

Inseguridad, temor a perder un vínculo y dificultades de confianza.

Frustración

Afrontar límites, obstáculos o resultados que no coinciden con lo esperado.

Estrés

Revisar las demandas, los apoyos disponibles y las posibilidades de recuperación.

Culpa y culpabilidad

Diferenciar responsabilidad, reparación y reproches que mantienen el malestar.

Separaciones

Reorganizar vínculos, rutinas y responsabilidades tras una ruptura.

Cuándo pedir orientación

Puede ser útil consultar cuando el malestar resulta difícil de sostener, se repite en distintas situaciones o interfiere con el descanso, el trabajo, los estudios o las relaciones. También cuando se necesita ayuda para entender lo que sucede, aunque no se conozca su nombre.

En la valoración es importante recoger tanto las dificultades como los recursos: qué ha cambiado, qué ayuda, qué se ha intentado y qué apoyos existen. El contexto personal y familiar orienta los objetivos de trabajo.

Preparar el primer contacto

Para empezar, puedes contarnos qué ha cambiado, en qué momentos te encuentras peor y qué te está ayudando. Si consultas por tu hijo o hija, también interesa cómo expresa lo que siente y qué observáis en casa o en la escuela.

Diferenciar ayuda a orientar

Tristeza y depresión, miedo y fobias, o estrés y ansiedad no son términos intercambiables. Pueden relacionarse, pero requieren explicaciones propias. Puedes consultar también el área de Pensamiento y estado de ánimo.

Atención psicológica en ADIR

Puedes consultar los servicios de psicología para adultos y de psicología infantil y adolescente. Si no sabes cuál se ajusta a tu situación, explícanos el motivo de consulta para orientarte.

Psicología infantil y adolescente

Dificultades emocionales, de conducta y de relación durante el desarrollo.

Psicología para adultos

Malestar emocional, cambios personales y dificultades en las relaciones.

Lectura relacionada

El regreso a las rutinas es un ejemplo de adaptación a un cambio cotidiano.

El síndrome postvacacional y la vuelta a la rutina

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